31 de julio de 2013

Última vez



Nunca más me cierres la boca haciéndome tragar esos peluches que huelen a grasa acanelada. Nunca más tapes estos ojos con esos martillos encastrados en los dedos y no se te vuelva a ocurrir darme de comer sobre esas rodillas huesudas. Es la última vez que me dejo vestir con la enagüa mojada de Irene y me calzo estos zapatitos blancos. ¿Lo ves, lo ves? Te lo dije: la muñeca tiene frío y a mí los paraguas amarillos me asustan demasiado.

-Texto, Daniela De Angelis / Imagen, Erwann Tirilly-

Julio 2013

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