31 de julio de 2013

Redención



Me iré.

Y llevaré conmigo

el último destello en la retícula de la muerte,

la memoria de mi madre, sus ojos verticales

oblicuándose en el ramaje líquido del sueño,

la desgarradura urgente donde el retal del lenguaje

empinaba su holladura, la sílaba imperfecta,

el moho sobre las tumbas de la prebenda omnívora

cuando en el herbario de la noche

se agitaba el goce santo

-blanco tendal del espasmo,

florescencia del estambre sobre el beso de la grupa-,

la agrura estancada del vino en el nombre de mi padre,

los cielos evaporados, el epitafio convulso.

Me iré. Y dejaré sólo de mí

todo el olvido.


-Texto, Daniela De Angelis // Imagen, René Magritte-

Reeditado Julio 2013

2 comentarios:

  1. Potente poema,
    un placer leerte.
    Gabriel

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  2. En verdad intenté traducir allí la fuerza de la partida, el impulso movilizador que nos lanza hacia nuevas travesías... Muchas Gracias, Gabriel, por acompañar en gesto y palabras! Un beso!

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Por esta travesía, Gracias.