22 de julio de 2014

Grietas II




Pasaron tres días y la mujer sigue ahí, parada frente a la ventana. De su chalina cuelgan ahora algunas hilachas desordenadas. La mujer no se mueve. Tampoco yo. El dolor indomestica toda señal, los gestos, las interpretaciones. Lo mundano, como en el amor, se invisibiliza.



-Texto, Daniela De Angelis / Imagen, Patricia Jo Peacock-

Agosto 2013 

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