3 de octubre de 2013

Expulsión










El bar está casi vacío; sólo dos o tres mesas ocupadas. Los mozos conversan entre sí; uno apoya el codo en la barra mientras el otro gesticula como un actor de cine mudo. Las plantas de plástico cuelgan como tentáculos engrasados. Es un bar que aún resiste al tiempo, un bodegón. El hombre sentado frente a mí no abandona el celular ni siquiera cuando lleva la taza a su boca. En el otro extremo, una mujer observa por el ventanal. Se parece a una estatua con esa mirada fija y blanca. Se me antoja que espera a alguien y que estira esa espera como un chicle. Un estudiante entra y se sienta junto a ella. En la pared opuesta, un cartel indica que sólo los clientes pueden acceder a los baños. La mierda y el amor, pienso. Lo que urge.

-Texto, Daniela De Angelis  / Imagen,  Man Ray-

2 comentarios:

Por esta travesía, Gracias.