4 de octubre de 2013

Viento Norte




Ahora la noche está calma. Los lapachos de la avenida revesan sus hojas y se mueven. Sin embargo algo silencioso llega. El ramaje se agita y suena. Viento del norte; el de los locos le llaman. Dicen que cuando sopló por primera vez sobre el pueblo era carnaval y que las mujeres abandonaron techo y marido. Llevaban hijos a cuestas; solo sangre, pan y ropaje. Cuentan que huyeron hacia el sur, como pájaros sinuosos y que bordearon el río para que la corriente no reclamara humanos. Tres meses duró aquel viento secándolo todo. Como un latido hacia dentro.

-Texto, Daniela De Angelis / Fotografía, Alberto R. Longo-

2 comentarios:

Por esta travesía, Gracias.