16 de noviembre de 2013

Madriguera




Me arrancó los pelos mientras se los llevaba a la boca. Los engullía como caramelos o bombones, un mechón tras otro. Después me lavó la cara y delineó dos círculos en los ojos. Los sentía pegajosos. Con una piedra negra me estiró la sonrisa, pero quedó rayada y plana. Me coronó con un sombrero y se vistió con el traje del finado, con el olor de sus arcadas, la mugre entre las uñas. Creo que lo escupí y que chillé. Me escondí entre los zócalos que faltan, como una comadreja. Él lo niega, dice que estoy loca. Quién sabe.



-Texto, Daniela De Angelis-

2 comentarios:

  1. ¿Para cuando la novela????????????

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  2. Ya en marcha. Gracias por tu paso!

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Por esta travesía, Gracias.