4 de diciembre de 2013

Amapola -II-




Elena se casó con Roque. Tuvieron tres hijos. El mayor, a los veintidós, se ahogó en un río que no era el Paraná. Volvieron esa tarde sin el cuerpo. "Fue la aorta", les dijeron. El menor nació con menos de un kilo, epilepsia y meningitis. Mis Abuelos se negaron al electro-shock y al encierro. Lo anotaron en una escuela, el Normal. Hizo hasta tercer grado y después eligió las bicicletas, los dibujos y los libros. A mi mamá le fascinaba el piano. Durante una siesta irrumpió en la iglesia del pueblo para tocar El Pericón desde un órgano que tenía muchos tubos; la expulsaron en mitad de ese concierto. Hasta mis once, la mesa era de seis, pero siempre había otros platos y otros nombres. Una vez hubo una cabra, un loro que cantaba La Marchita y algún sauce. Mis Abuelos se besaron hasta viejos.


-Texto y fotografía, Daniela De Angelis-