23 de septiembre de 2014

Lágrimas



Ella colecciona lágrimas desde antes que la boca hablara; cuando su alimento era el pecho. Apenas nacida, su madre recogió la primera y la guardó en un frasquito. La mujer dice que el llanto de la infancia era suave y leve, algo parecido a las amapolas o un abrazo. Dice que se vuelve espeso con los años; que hace mucho que no llora, que no puede, que ahora calla. Dice que el silencio es como un parpadeo sin el ojo. Algo inmóvil, ciego, seco.  
-Texto y Fotografía, Daniela De Angelis-

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por esta travesía, Gracias.