Memento Illam Vixisse...

Inquietar - Libros -para descargar gratis-

Desde este Blog es posible descargar gratis algunos libros desde mi cuenta personal en academia.edu. Estoy haciéndolo con las propias limitaciones que los tiempos personales imponen. Les pido paciencia. Para encontrar aquellos que ya he subido, dejo aquí el enlace:

https://independent.academia.edu/RayuelaSincielo/Books

11 de septiembre de 2014

Mediaciones




"Te hablaré de mi propio destino,

de cuántos trabajos soporté y cumplí

hasta obtener la gloria inmortal”

-SÓFOCLES, Heracles-


No resulta novedoso afirmar que la imagen que Sarmiento construye de sí se forja desde la apropiación de la literatura misma. Su preferencia por las biografías está triplemente determinada: en primer lugar, por la identificación que establece de sí en tanto pro-hombre representativo y ejemplar con la circunstancia histórica que lo atraviesa. En segundo término, porque esta elección resulta análoga al carácter pragmático que atribuye a la literatura. Lúcidamente advirtió que toda literatura se construye y deviene de otra. Además descubrió en este género la posibilidad del pasaje entre mirada y acción, dado que le permitiría nominar el vacío –de las instituciones, del Estado, del espacio geográfico- para fundar y difundir su proyecto político y educativo.
En sus textos se cristaliza el imperativo de construir y designar un espacio que  aún no había sido fundado -y por ello, salvaje y bárbaro- desde la visión y el gesto civilizador y urbano. A través de toda su obra reafirma la condición de autodidacta, catalogando cuáles fueron las lecturas que lo forjaron. Una de las tantas que menciona en sus Viajes y Recuerdos de Provincia es la historia de Robinson Crusoe. Viajero hacedor de su propia orfandad interpretativa -¿Robinson Crusoe refractado en el simulacro autóctono de ese Otro foráneo?- padecerá la agonía fundacional del escritor americano de entonces. De allí que el acto de su escritura se realiza como ilación fatua de su propia causa: no existe otro modelo que cimiente su discurso más que aquel que le proporciona su acto de interlocución, el acto pragmático de escritura: “He escrito, pues, lo que escrito, porque no sabría cómo clasificarlo de otro modo”
Si la escritura sarmientina responde a una necesidad de invención, dado que es la letra la que engendra al mundo, entonces, como expresa Maurice Blanchot, la literatura es posible debido a que el mundo no está hecho.
-Texto, Daniela De Angelis / Imagen, Odilon Redon-

2 comentarios:

  1. Bueno, pero es/era Sarmiento...

    Saludos

    J.

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  2. Sí, tenés razón, José -puedo asegurarte que no lo olvido-. Paradójicamente y a pesar de las oposiciones, época, circunstancias y diferencias irreconciliables que me distancian de Sarmiento -y de la Generación del 80 y de otros mal llamados próceres- me sucede algo que disfruto: leer sus textos y analizarlo siempre es para mí inquietante, un desafío. Gracias por tu paso. Saludos.

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Por esta travesía, Gracias.