4 de noviembre de 2014

Sea



No quiero 
féretro o tumba
cuando la muerte revuelva 
el polvo de mi nombre.
Nadie. 
Ni hipócritas ni bienamados.
Nadie.
Ni tantos de Ustedes
bendiga el epitafio
las sábanas mojadas por el orín
el rincón de la infancia.
Ninguno ose derramar una oración.
Sea la piedad 
para los perros
los impunes
para las señoras que comulgan  
con la cruz entre las piernas
los doctos del lenguaje, sus vacilaciones.
Queden los buenos modales
entre los muertos que resucitan cada mañana 
con el reloj y la impudicia.
Ni uno de Ustedes 
pretenda arrancar de mí
el barro
tanto silencio inoportuno.

-Texto, Daniela De Angelis / Fotografía, Tom Millea -

4 comentarios:

  1. Yo no quiero morir...

    ¿En válido?

    Suerte

    J.

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  2. ...Yo no quiero vestirme de rojo... La alegría no es sólo brasilera...
    ¡Saludos y Gracias por tu paso, José!

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  3. Ser ya sin SER... Traspasa el escrito una existencia doliente. Gracias.

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Por esta travesía, Gracias.