21 de enero de 2015

Madre




Madre muere
poco importan los diagnósticos
la fe
el médico de cabecera
los taoistas.
Madre muere
y yo permanezco
acá
inconcluso en la derrota
sin metáfora
sin el padre ni el hermano
solo yo
con ese olor que la muerte me concede
y uno no quiere
y no acepta
pero algo está y repiquetea
se parece al holocausto
a cualquier muerte y a ninguna 
 a todas
porque es Madre quien muere
no otra 
o ninguna
y agoniza en sus bronquios
el aire es apenas
nada
un despojo
el alivio 
la piedad
pero Ella muere.

-Fotografía, Erwin Blumenfeld-

4 comentarios:

  1. El universo puede acabar, comenzar, o reiniciarse, que nada de todo eso importará. Madre muere, eso y nada más, ocupa mi pensar, y mi penar.

    Saludos

    J.

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    Respuestas
    1. La orfandad de Madre, esa imposibilidad de nacerse pero uno ya nació y está acá, y sin embargo, sin Ella. Gracias, José, por completar el poema y restallarlo.
      Mis saludos

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  2. Es ella quien muere. Y quizás nosotros un poquito con quienes se van. Saludos

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  3. Así es, Horacio. Y uno se va...
    Gracias, Infines

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Por esta travesía, Gracias.