27 de febrero de 2015

No privatizaré mi palabra



Creo en los finales. Detesto estirarlos como un chicle. Notificación que me advierte que a partir del 23 de marzo -cuando cumplo años- deberé volver privado este Blog y el otro, Concédeme esos cielos
El motivo: las imágenes de las fotografías y las pinturas. Y aquellos textos que hacen alusión a la desnudez. No privatizaré mi palabra. Ni la de los escritores y poetas de Concédeme esos cielos. No deseo un espacio exclusivo ni excluyente. 
No sé qué sucedió. No sé si se trata de denuncias anónimas o del mandato falaz de esta virtualidad que avasalla el derecho a elegir qué, a quiénes y cómo leer. Me duele, siento bronca e impotencia y lo lamento. 
Ya pasará, como han pasado por aquí viajeros y pájaros. Como el azul en la boca del mar. Como el amor.

Gracias por acompañar y leer. 
                                                           -Daniela-

9 de febrero de 2015

Ahora

Ahora que no sé
porque soy grande
y puedo no dormir cuando la bronca o el asco 
suman minutos a la conciencia y la sensatez

Ahora, que cumpliré más años
y sé que la menopausia  y la angustia
pueden copular con el deseo

ahora
y no antes

puedo pedir perdón
puedo decir no

dejar de existir sin más rastro que la queja de los vecinos

desaparecer 
a pesar de las facturas impagas
de la soberbia 
de los vencimientos

extinguirme
pese a todo.

-Fotografía, Karl-Struss-