5 de marzo de 2015

La donna

La donna se acerca a la ventana. Espera. Está agitada sin sus velos, puro escándalo de carne y de labios. En mis sueños y en otros, camina tensa y descalza. Desnuda avanza, impudorosa. 
Alguien llama a la puerta y entonces se desviste frente al espejo que se parece a un mar o a un barco. Desnuda se adentra en el agua, entre los embates de las sábanas. Desnuda yace entre sus bordes. 
Después del espasmo la donna duerme. Quiere dormir cuando el líquido se seca entre los muslos y la espalda. Sin envolturas yace, sin amante ni varón que la interpele. Desde su boca asoman nombres, quejas, goces, sigilos. 

-Fotografía, Allan Jeckins-

3 comentarios:

  1. Erótico. Muy transgresor. Con tu permiso lo llevo para mi.
    Quiero. Queremos mas.

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  2. Gracias por tu lectura. Espero que pueda ser capaz de otros. Y más. Saludos!

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  3. El sigilo por sobre todas las cosas, siempre en silencio, siempre con miedo. ¿Por qué? ¿A qué?

    Saludos

    J.

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Por esta travesía, Gracias.