29 de junio de 2016

Croniquita del mal gusto



Sorpresivamente hoy llegó a casa y a través de un correo privado, una caja sellada con cinta azul , ésa que es tan gruesa y pegajosa como la vergüenza. Adentro, enumeré:
-el peón de ajedrez que alguna vez mi abuelo Roque talló en madera frágil,
-siete piedras de colores y un coral,
-una bolsa ecológica del supermercado La Gallega,
-cuatro tuppers sin las tapas que coincidieran,
-un cepillo, cuya maraña de cabellos claros impedían ver las cerdas.
El revés del amor no es el odio, sino la extrañeza de aquello que nunca fue y jamás será.

-Texto, Daniela De Angelis - Fotografía,  Dain L Taske-

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias, Lali! Me alegró también hallar el tono exacto, despojado de artificios, para describir la exasperación y la estupidez del mal gusto!

      Eliminar

Por esta travesía, Gracias.